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Prevalencia y determinantes de la hipertrofia septal asimétrica en enfermedades asociadas con hipertrofia ventricular izquierda

Prevalencia y determinantes de la hipertrofia septal asimétrica en enfermedades asociadas con hipertrofia ventricular izquierda
  • Título original: Prevalence and determinants of asymmetric septal hypertrophy (ASH) in diseases of left ventricular hypertrophy (LVH)
  • Revista: European Heart Journal — Cardiovascular Imaging
  • Fecha publicación: Agosto 2026
  • Enlace al trabajo: Visitar sitio
  • Calificación: Cultura de imagen


👨🏻‍🎓 La opinión de García Fernández

Idea-faro

Clásicamente, la hipertrofia septal asimétrica se ha relacionado fundamentalmente con la miocardiopatía hipertrófica. Sin embargo, existen otras enfermedades miocárdicas y situaciones clínicas que también pueden presentar este patrón morfológico.

¿Cuáles son? ¿Con qué frecuencia aparece en cada una de ellas? ¿Qué factores influyen en su interpretación?

Este trabajo nos invita a ir más allá de una clasificación simplista y a recordar que la presencia de hipertrofia septal asimétrica no basta, por sí sola, para diagnosticar una miocardiopatía hipertrófica y además lo hace con la técnica de referencia para espesores: la CRMN.


📒 Resumen del trabajo

Una pregunta clínica relevante

El objetivo del estudio fue determinar la frecuencia de la hipertrofia septal asimétrica en diferentes enfermedades y analizar cómo influyen la edad, el sexo y el tamaño corporal en su interpretación. Para ello, los autores emplearon resonancia magnética cardíaca en una población sana de referencia de 4.020 personas y en una cohorte clínica de 1.655 participantes, que incluía deportistas y pacientes con hipertensión arterial, estenosis aórtica, enfermedad de Fabry, amiloidosis cardíaca y miocardiopatía hipertrófica.

Se consideró hipertrofia ventricular izquierda cuando el grosor máximo de la pared era igual o superior a 15 mm. La asimetría se estableció mediante la relación entre el grosor del septo y el de la pared lateral, utilizando como referencia un cociente igual o superior a 1,3.

La combinación de estos parámetros permitió diferenciar entre una morfología normal, un remodelado asimétrico sin hipertrofia significativa, una hipertrofia simétrica y una auténtica hipertrofia septal asimétrica. Esta distinción es importante porque no todo septo relativamente prominente implica una enfermedad miocárdica primaria.


¿En qué enfermedades aparece y con qué frecuencia?

Como cabía esperar, la hipertrofia septal asimétrica fue especialmente frecuente en la miocardiopatía hipertrófica, donde apareció en el 61 % de los pacientes. Sin embargo, también se observó en el 37 % de los pacientes con amiloidosis por transtiretina, en el 26 % de los afectados por estenosis aórtica y en el 23 % de quienes presentaban amiloidosis de cadenas ligeras.

Por tanto, un patrón que tradicionalmente se ha asociado a la miocardiopatía hipertrófica también puede encontrarse en enfermedades infiltrativas y en situaciones de sobrecarga de presión. Este hallazgo tiene especial relevancia en pacientes mayores, en quienes la amiloidosis cardíaca o la estenosis aórtica pueden simular una miocardiopatía hipertrófica cuando se valora exclusivamente la distribución del engrosamiento ventricular.


Prevalencia y determinantes de la hipertrofia septal asimétrica en enfermedades asociadas con hipertrofia ventricular izquierda



La importancia de la edad, el sexo y el tamaño corporal

El estudio demostró que la relación entre el grosor del septo y el de la pared lateral no es constante en todas las personas. En la población sana, la asimetría septal aumentó con la edad, fue más marcada en las mujeres y se asoció con una mayor superficie corporal. Cuando los resultados se ajustaron por estas variables, únicamente la miocardiopatía hipertrófica mantuvo un aumento claramente desproporcionado de la asimetría septal. En las demás enfermedades, parte de la aparente asimetría podía explicarse por las características demográficas de los pacientes.

En consecuencia, la interpretación de un septo engrosado debe realizarse siempre en el contexto de la persona concreta y no mediante la aplicación automática de un valor de corte aislado.


Consecuencias para la práctica clínica

Ante una hipertrofia septal asimétrica, resulta necesario integrar la edad, los antecedentes familiares, la presencia de hipertensión arterial o estenosis aórtica, el electrocardiograma, el grosor máximo de la pared y la posible obstrucción del tracto de salida del ventrículo izquierdo.

La resonancia magnética cardíaca permite completar esta valoración mediante el análisis del realce tardío, el T1 nativo y el volumen extracelular, especialmente útiles para reconocer enfermedades infiltrativas como la amiloidosis. Cuando existe sospecha de enfermedad hereditaria o sistémica, también deben considerarse el estudio genético y los hallazgos extracardíacos.


Para que recuerdes

La hipertrofia septal asimétrica constituye un hallazgo morfológico valioso, pero no es un diagnóstico. Su significado depende de la enfermedad subyacente y de la integración de todos los datos clínicos y de imagen.