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Indicaciones, protocolos e interpretación de las técnicas de imagen cardiovascular para la evaluación y el manejo de los deportistas. Parte 1: imagen de ejercicio

Indicaciones, protocolos e interpretación de las técnicas de imagen cardiovascular para la evaluación y el manejo de los deportistas. Parte 1: imagen de ejercicio
  • Título original: Indications, protocols, and interpretation of cardiovascular imaging for the evaluation and management of athletes: a clinical consensus statement of the European Association of Preventive Cardiology (EAPC) and the European Association of Cardiovascular Imaging (EACVI) of the ESC: Part 1—Exercise imaging
  • Revista: European Heart Journal — Cardiovascular Imaging
  • Fecha publicación: Agosto 2026
  • Enlace al trabajo: Visitar sitio
  • Calificación: Obligada lectura


👨🏻‍🎓 La opinión de García Fernández

Idea-faro

Este documento de consenso de la Asociación Europea de Cardiología Preventiva y la Asociación Europea de Imagen Cardiovascular, pertenecientes a la Sociedad Europea de Cardiología, aborda en esta Parte I, la importancia de las técnicas de imagen durante el ejercicio en la valoración del deportista.

Su mensaje fundamental es que el estudio del corazón de un atleta no debe limitarse a los hallazgos en reposo, sino incorporar su respuesta al esfuerzo.


📒 Resumen del trabajo

El corazón del deportista y la necesidad de una valoración dinámica

El entrenamiento continuo produce modificaciones estructurales, funcionales y eléctricas que integran el concepto simple de corazón del deportista: dilatación de las cavidades, aumento del grosor ventricular, bradicardia y determinados cambios electrocardiográficos. Estas adaptaciones dependen del tipo de deporte, la intensidad del entrenamiento, la edad, el sexo, la constitución corporal, el origen étnico y la predisposición genética.

En algunos deportistas, especialmente de resistencia, estos cambios pueden dificultar su diferenciación de diversas miocardiopatías. Un ventrículo izquierdo dilatado, una fracción de eyección discretamente reducida o un ventrículo derecho aumentado no indican necesariamente enfermedad.

La cuestión decisiva es cómo responde el corazón cuando aumenta la demanda cardiovascular. Una reserva funcional conservada, con incremento apropiado de la contractilidad y del gasto cardíaco, favorece una adaptación fisiológica. Por el contrario, una respuesta insuficiente o paradójica obliga a sospechar una alteración subyacente. El diagnóstico debe apoyarse, por tanto, en la comparación entre reposo y ejercicio, evitando interpretar de forma aislada los valores basales.


La ecocardiografía de ejercicio como herramienta central

La ecocardiografía de esfuerzo ocupa un lugar preferente por su disponibilidad, seguridad y capacidad para proporcionar información funcional y hemodinámica en condiciones fisiológicas. A diferencia del estrés farmacológico, reproduce de manera más fiel las circunstancias que desencadenan los síntomas durante la actividad deportiva. El protocolo debe adaptarse a las características del deportista y a la pregunta clínica. La bicicleta semisupina facilita la adquisición de imágenes durante el esfuerzo, mientras que la bicicleta vertical o el tapiz rodante pueden reproducir mejor determinadas situaciones y alcanzar cargas superiores.

Deben obtenerse imágenes en reposo, durante los diferentes escalones del ejercicio y en la recuperación, junto con el registro del electrocardiograma, la frecuencia cardíaca, la presión arterial y los síntomas. Esta información permite valorar la reserva contráctil, detectar alteraciones segmentarias, estudiar la función diastólica, identificar obstrucciones dinámicas, analizar las valvulopatías y estimar la presión pulmonar. El ventrículo derecho requiere especial atención por su compleja geometría y el importante remodelado que puede presentar en los deportes de resistencia. La mejoría de su función con el ejercicio apoya una adaptación fisiológica, mientras que una respuesta limitada plantea la posibilidad de miocardiopatía, hipertensión pulmonar o cardiopatía congénita.


Indicaciones, protocolos e interpretación de las técnicas de imagen cardiovascular para la evaluación y el manejo de los deportistas. Parte 1: imagen de ejercicio



Aplicaciones clínicas principales

La imagen de esfuerzo resulta especialmente útil ante alteraciones electrocardiográficas de significado incierto, como la inversión de la onda T en derivaciones inferiores o laterales, que puede constituir la primera manifestación de una miocardiopatía. También permite diferenciar la hipertrofia fisiológica del deportista de una miocardiopatía hipertrófica, identificando obstrucción dinámica del tracto de salida, movimiento sistólico anterior mitral o insuficiencia mitral asociada.

En deportistas con dilatación ventricular izquierda y función sistólica discretamente reducida, una adecuada reserva contráctil favorece una adaptación al entrenamiento, mientras que una respuesta insuficiente orienta hacia una miocardiopatía dilatada. El mismo razonamiento puede aplicarse al ventrículo derecho cuando se plantea el diagnóstico diferencial con una miocardiopatía arritmogénica.

En las valvulopatías, el ejercicio permite comprobar si una lesión aparentemente moderada en reposo adquiere relevancia hemodinámica, aumenta la presión pulmonar o se acompaña de una respuesta tensional anormal. Asimismo, resulta útil ante disnea, dolor torácico, presíncope o síncope relacionados con el esfuerzo, al permitir reproducir los síntomas y relacionarlos con alteraciones funcionales, obstrucciones, isquemia o arritmias.


Técnicas complementarias

La ergoespirometría cuantifica objetivamente la capacidad funcional mediante el consumo máximo de oxígeno y los umbrales ventilatorios. Combinada con la ecocardiografía, permite relacionar la limitación funcional con sus mecanismos cardíacos e individualizar la intensidad de ejercicio recomendada, aunque su aplicación simultánea todavía requiere mayor validación.

La resonancia magnética durante ejercicio proporciona una cuantificación precisa de los volúmenes ventriculares y resulta especialmente interesante en el estudio del ventrículo derecho, las cardiopatías congénitas y la hipertensión pulmonar. Sin embargo, su utilización sigue limitada por dificultades técnicas y falta de protocolos estandarizados.

La imagen nuclear tiene indicaciones más específicas, fundamentalmente la detección de isquemia miocárdica y la valoración funcional de determinadas anomalías coronarias. Su empleo debe individualizarse y considerar especialmente la exposición a radiación en deportistas jóvenes.


Implicaciones para la práctica clínica

La imagen cardiovascular durante el esfuerzo permite identificar cardiopatías ocultas, estimar el riesgo asociado a la actividad física, orientar la participación deportiva y establecer recomendaciones individualizadas sobre la intensidad y modalidad de ejercicio.

Sus resultados deben interpretarse junto con la historia clínica, el electrocardiograma, la imagen en reposo y las características concretas de cada deportista. El documento también destaca la necesidad de desarrollar protocolos y valores de referencia adaptados a la edad, el sexo y la disciplina deportiva.


En conclusión

Es un trabajo que todos tenemos que leer. Existen muchos puntos de vista, muchas sugerencias que nos van a hacer la vida más fácil cuando tengamos que estudiar un corazón de deportista. Por eso, lo recomiendo como de obligada lectura.