👨🏻🎓 La opinión de García Fernández
Idea-faro
En endocarditis izquierda, una vegetación ≥10 mm identifica alto riesgo. Se asocia de forma independiente a más embolias y mayor mortalidad. Debe medirse, reportarse siempre y discutirse en el Endocarditis Team.
📒 Resumen del trabajo
Planteamiento e interés clínico
En la endocarditis infecciosa, el tamaño de la vegetación se ha usado como marcador de riesgo embólico y como apoyo a decisiones terapéuticas (incluida la indicación/precocidad quirúrgica), pero su valor pronóstico “independiente” en cohortes amplias y contemporáneas no siempre está bien cuantificado.
Este estudio del registro español GAMES (me trae viejos recuerdos porque participé en inicio en el Hospital Gregorio Marañón hace 1000 años... ¡qué tiempos!) se analiza si un umbral simple (≥10 mm) identifica pacientes con peor pronóstico, especialmente en endocarditis izquierda.
Diseño, población y medición ecocardiográfica
Registro nacional multicéntrico (GAMES), 6.525 episodios de endocarditis (2008–2024). Vegetaciones presentes en 76,6% y tamaño documentado en 3.592 casos.
El tamaño se define como el diámetro máximo de la vegetación medido en cualquier plano, mediante ETE o ETT (si no ETE), tomando como referencia el primer ecocardiograma del ingreso. Comparan <10 mm frente a ≥10 mm y analizan mortalidad intrahospitalaria, mortalidad al año y eventos embólicos, con modelos ajustados.
Resultados
Las vegetaciones ≥10 mm se asocian a más embolias (28,0% vs 21,4%), mayor mortalidad intrahospitalaria (28,3% vs 19,6%) y mayor mortalidad al año (35,6% vs 27,5%). Tras ajuste multivariable, el tamaño ≥10 mm mantiene asociación independiente con mortalidad intrahospitalaria (mortalidad al año y embolias.
En el subanálisis por localización, el efecto es claro y consistente en endocarditis izquierda, mientras que en endocarditis derecha el tamaño no se confirma como predictor independiente.
Implicaciones
El trabajo consolida un mensaje práctico: en endocarditis izquierda, una vegetación ≥10 mm es un marcador robusto de mayor riesgo embólico y de peor pronóstico, incluso considerando la gravedad clínica y complicaciones asociadas. Por ello, conviene estandarizar en el informe ecocardiográfico la medición del diámetro máximo, la técnica (ETE/ETT) y la localización, e incorporar el umbral de 10 mm como elemento de estratificación de riesgo.
En endocarditis derecha, el tamaño por sí solo parece menos determinante y debe interpretarse dentro del contexto clínico global.


