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Documento sobre la formación avanzada en imagen cardiovascular elaborado por el Comité de Gestión de Competencias del Colegio Americano de Cardiología (ACC)

Documento sobre la formación avanzada en imagen cardiovascular elaborado por el Comité de Gestión de Competencias del Colegio Americano de Cardiología (ACC)
  • Título original: 2025 ACC/AHA/ASE/ASNC/SCCT/SCMR Advanced Training Statement on Advanced Cardiovascular Imaging: A Report of the ACC Competency Management Committee
  • Revista: Circulation: Cardiovascular Imaging
  • Fecha publicación: Noviembre 2025
  • Enlace al trabajo: Visitar sitio
  • Calificación: Imperdible


👨🏻‍🎓 La opinión de García Fernández

Mi opinion de un texto importante y, a la vez, lejano para nosotros

Estos documentos de formación avanzada elaborados por las sociedades científicas son siempre referencias clave. Este nuevo texto sobre formación avanzada en imagen cardiovascular define la figura del cardiólogo experto en imagen, que debe ser competente para realizar e informar las principales modalidades: tomografía computarizada cardíaca, resonancia magnética cardíaca, ecocardiografía y cardiología nuclear. Se trata de un documento marco, esencial para laboratorios, hospitales y especialistas, que además incorpora las competencias adicionales necesarias para quienes desean alcanzar un nivel aún más avanzado en una o varias de estas áreas. Es un documento de referencia imprescindible en nuestro campo pero conviene, sin embargo, no perder de vista que se trata de un documento genuinamente norteamericano, pensado para encajar en las vías de formación, docencia y organización asistencial propias de la American Heart Association y del American College of Cardiology.

Muchas de las competencias que define están formuladas desde esa realidad, y su traslación literal a nuestro entorno europeo no es sencilla.

Un ejemplo es la asimilación del «experto en imagen cardiovascular avanzada» a un perfil que incluye también una formación completa en cardiología nuclear, algo que, hoy por hoy, resulta difícilmente extrapolable a la mayoría de nuestros laboratorios de imagen en europa. Este matiz es importante: el texto marca una referencia de alto nivel, pero responde a una manera de organizar la imagen cardiovascular que, en muchos aspectos, se aleja de la práctica europea, que por supuesto no es peor, sino simplemente distinta.

Sin embargo, para nosotros, europeos y latinoamericanos, aunque algunos aspectos puedan parecer lejanos o poco realistas, el documento marca un faro de referencia hacia el que debemos caminar. Debería ser nuestra propia comunidad científica, y en particular la Sociedad Europea de Cardiología y sus secciones de imagen, la que defina estándares similares, adaptados a nuestra manera de trabajar y a la organización de nuestros sistemas sanitarios.

No obstante, os paso a continuación lo que, en mi opinión, son las ideas principales del documento. Algunas son especialmente interesantes, como el número de casos exigidos durante la formación o la definición de niveles de competencia, y pueden servirnos para repensar cómo estructurar mejor nuestros programas de entrenamiento y acreditación en imagen cardiovascular avanzada.


📒 Resumen del trabajo

El concepto fundamental introducido es el del Experto en imagen Cardiaca Avanzado (EICA). El EICA se define como alguien que ha obtenido la competencia para realizar e interpretar las cuatro modalidades de imagen: ecocardiografía, resonancia magnética cardiovascular (CMR), tomografía computarizada cardiovascular (CCT) y cardiología nuclear.

Para alcanzar la designación de EICA, se exige (USA por supuesto) completar tres años de fellowship en Enfermedad Cardiovascular seguido de un Advanced Cardiovascular Imaging Fellowship adicional.

El documento enfatiza que la habilidad más importante para el EICA es la integración y correlación de los hallazgos obtenidos de estas diferentes modalidades de imagen.


EICA como consultor: Flujo de trabajo

El posicionamiento del EICA en el sistema de salud se ilustra mediante un flujo de trabajo que comienza con la consulta clínica y la toma de decisiones compartida con el paciente, precediendo a la selección de la modalidad. Esto transforma al EICA en un consultor principal para el diagnóstico.El flujo de trabajo requiere que el EICA:

  1. Revise la indicación clínica,
  2. Seleccione la modalidad apropiada basada en factores del paciente y la seguridad,
  3. Supervise la adquisición y optimización de la imagen,
  4. Realice la interpretación, la correlación y la integración con estudios previos, y
  5. Comunique los resultados y brinde recomendaciones de manejo Este enfoque asegura que la práctica clínica incorpore un análisis riguroso de riesgo, beneficio, costo y valor, lo cual es esencial para el dominio de la competencia de Práctica Basada en Sistemas.


Estándares generales y componentes clave de la formación

La calidad de la formación en imagen avanzada depende de un riguroso entorno educativo.


Requisitos institucionales y de profesorado

Conviene que lo leáis pero yo, particularmente, creo que son dos mundos diferentes: el mundo de la imagen cardiaca norteamericana y el mundo europeo. Estos estándares son muy locales para la medicina norteamericana y no se adaptan a  nuestros criterios, por lo tanto, no hago un resumen de ellos; el que quiera los puede leer.


Colaboración multidisciplinaria y componentes técnicos

El EICA debe desarrollar relaciones de trabajo con cirujanos cardiovasculares, electrofisiólogos, especialistas en IC,  anestesiólogos y físicos médicos. La colaboración con físicos médicos es indispensable para supervisar el currículo de física médica y balancear la calidad de la imagen con la dosis de radiación. Se recomienda que obtengan una comprensión directa de la anatomía correlacionando las imágenes con la observación de la cirugía cardíaca o la revisión de especímenes de patología. Esta experiencia es vital para validar el diagnóstico por imagen y la planificación de intervenciones estructurales.

Los componentes de la formación requieren una instrucción didáctica multimodal que cubra la física, la anatomía, la fisiopatología y las indicaciones comparativas de las cuatro modalidades.

La adquisición de imágenes y evaluación de la calidad debe ser práctica y mentorizada. Para CCT,incluye dominar los protocolos de adquisición (ej., prospectivo vs. retrospectivo, ajuste de parámetros de dosis). Para CMR, implica optimizar las secuencias para lograr la combinación óptima de relación señal/ruido y resolución espacial/temporal. En Cardiología Nuclear, requiere el entendimiento de la preparación de radiofármacos y los sistemas SPECT/PET.

La seguridad del paciente y manejo de riesgos abarca el reconocimiento y la gestión de complicaciones de las pruebas de estrés, reacciones adversas a agentes de contraste (yodados, gadolinio) o radiotrazadores, y la implementación de protocolos avanzados de soporte vital. En términos de riesgos laborales el EICA debe dominar la seguridad de la radiación y los protocolos de seguridad de resonancia magnética, integrando la gestión de riesgos inherentes a las cuatro modalidades.

Un requisito actual es que el EICA debe ser competente en Interpretación e Integración de Estudios incluyendo la comprensión de las aplicaciones y limitaciones de la Inteligencia Artificial (IA) y el Machine Learning en la adquisición, postprocesamiento y análisis. Se espera que el EICA sepa validar, editar manualmente y confirmar la precisión de los algoritmos de IA, reconociendo sus fuentes de error.


Requisitos mínimos de experiencia clínica y volumen de procedimientos

Se establecen volúmenes mínimos de procedimientos para garantizar que el Experto haya tenido el entrenamiento necesario un espectro amplio de patologías y complejidades clínicas (Tabla 1).

El entrenamiento se considera acumulativo; los procedimientos documentados durante la residencia de Cardiología pueden integrarse.


Modalidad de imagen
Interpretaciones totales (mínimo)
Involucramiento directo/realizado (mínimo)
CCT 250 exámenes 65 (adquisición/reconstrucción)
CMR 200 exámenes 100 (preparación/adquisición)
Ecocardiografía 475 exámenes 150 TTE realizados + 75 TEE interpretadas/realizadas
Cardiología Nuclear (MPI) 300 interpretaciones (100 SPECT, 100 PET) 25 realizadas (SPECT o PET)

Tabla 1. Volumen mínimo.


  • CCT: Los 250 exámenes deben incluir 150 CCTA, evaluando placa y estenosis, y al menos 40 casos de Enfermedad Cardíaca Estructural (SHD, ej., planificación pre-TAVR).
  • CMR: Los 200 exámenes deben incluir al menos 25 estudios de CMR de Estrés y 25 casos de Cardiopatía Congénita del Adulto (ACHD).
  • Cardiología Nuclear: El ICA debe cumplir con los requisitos de la US Nuclear Regulatory Commission (mínimo 80 horas de didáctica) para obtener la certificación de "Usuario Autorizado".


Documento sobre la formación avanzada en imagen cardiovascular elaborado por el Comité de Gestión de Competencias del Colegio Americano de Cardiología (ACC)



La super especialización opcional

Para aquellos que eligen una subespecialización (Nivel III), los volúmenes aumentan significativamente (ej., 450 CCT, 350 CMR, 1100 Ecocardiogramas). En Ecocardiografía, la especialización incluye guiar al menos 75 procedimientos intervencionistas (ej., reparación/implante valvular, cierres LAA, acceso transseptal).

Se reconoce que no todas las instituciones podrán ofrecer la totalidad del volumen o la diversidad de casos (ej., casos complejos de ACHD). En estos escenarios, el Statement permite la compensación mediante rotaciones electivas externas en centros de alto volumen, cursos de sociedades o simulación, siempre bajo la verificación de calidad del director del programa.


Integración de hallazgos y correlación intertécnicas

La integración y correlación de imágenes de distintas modalidades es la piedra angular de la formación del EICA. La capacidad de utilizar la información de los cuatro pilares para producir un diagnóstico sintético y una recomendación de manejo robusta diferencia a este especialista del médico experto en una sola modalidad.

La estandarización del reporte multimodal es una consecuencia necesaria de este mandato de integración. El EICA debe unificar estos datos dispares en un informe clínico conciso que guíe de manera inequívoca al clínico referente, optimizando el manejo ulterior del paciente.


Poblaciones de pacientes con consideraciones específicas

Se subraya la necesidad de formación especializada para poblaciones de alta complejidad y vulnerabilidad, donde la selección de la modalidad es crítica tales como la Cardio-Oncología, Cardio-Obstetricia y las Cardiopatías Congénitas del Adulto.


Liderazgo, investigación y mantenimiento de la competencia

El EICA no solo es un intérprete de imágenes, sino un líder en la gestión de la calidad y la innovación.

Los especialistas están obligados a desarrollar Habilidades de Liderazgo y Administrativas (participando en procesos de acreditación de laboratorios y proyectos de mejora de la calidad (QI). El enfoque en la Práctica Basada en Sistemas y el uso de Criterios de Uso Apropiado (AUC) posiciona al EICA como un gestor de valor que optimiza la utilización de recursos tecnológicos costosos.

La investigación y actividad académica es un componente obligatorio, garantizando el compromiso con el Aprendizaje basado en la práctica y mejora. Se espera que la participación en investigación clínica, traslacional o proyectos de calidad derive en producción académica (publicaciones, presentaciones). Dada la rápida aparición de nuevas tecnologías de imagen, este requisito asegura que el EICA mantenga una capacidad de aprendizaje continuo y de integración crítica de la evidencia.


Conclusiones

La Declaración de Formación Avanzada en Imagen Cardiovascular de 2025 establece un estándar riguroso para la subespecialidad. El futuro EICa debe trascender la experiencia en modalidades individuales, dominando la competencia en CCT, CMR, Ecocardiografía y Cardiología Nuclear de manera obligatoria. El eje central de esta formación es la integración experta y la correlación cruzada de hallazgos para la toma de decisiones clínicas complejas, tal como se detalla en la aplicación a patologías como la amiloidosis o la planificación de intervenciones estructurales. El EICA se define, por lo tanto, como el consultor diagnóstico primario en la cardiología, un experto en seguridad radiológica, un gestor de recursos (AUC) y un validador de tecnologías emergentes como la Inteligencia Artificial. El cumplimiento de estos estándares requiere una infraestructura institucional de élite y un compromiso continuo con la formación basada en resultados y la actividad académica.