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Diferencias entre compañías en cálculo de strain global longitudinal mediante el uso speckle tracking 2D: Resultados de un esfuerzo de estandarización de 10 años

Diferencias entre compañías en cálculo de strain global longitudinal mediante el uso speckle tracking 2D: Resultados de un esfuerzo de estandarización de 10 años
  • Título original: Vendor differences in 2D-speckle tracking global longitudinal strain: an update on a 10-year standardization effort
  • Revista: European Heart Journal — Cardiovascular Imaging
  • Fecha publicación: Mayo 2025
  • Enlace al trabajo: Visitar sitio
  • Calificación: Imperdible


👨🏻‍🎓 La opinión de García Fernández

Idea-faro

Este trabajo está situado en el ranking como número 6 de los trabajos mas leídos en el EHJ-Cardiovascular imaging 2025.

En la práctica real, el cálculo del Strain Global Longitudinal (SGL) ha presentado problemas de variabilidad entre maquinas, así como la influencia de la metodología de estudio. Estas limitaciones han complicado su uso rutinario. Este trabajo intenta actualizar, 10 años después, hasta qué punto la estandarización ha reducido el sesgo entre fabricantes.

El mensaje central del trabajo es claro: con softwares modernos semiautomatizados, la convergencia ha mejorado. Pero el SGL sigue siendo vulnerable a “cómo lo hacemos”, a los algoritmos de análisis y a las condiciones de adquisición del mismo. Por tanto, su valor máximo está en el seguimiento estandarizado dentro de un mismo laboratorio con igual equipamiento con similar metodología de estudio.


📒 Resumen del trabajo

Estudio hecho en mejor de los mundos posibles (y eso importa)

Se analizan 62 sujetos, con 372 estudios, explorados consecutivamente en seis ecógrafos (GE, Philips, Canon, Siemens, Fujifilm, Esaote), con dos medidas por sujeto y realizados con el mismo técnico sonocardiografista. El GLS se calcula como promedio de 3 vistas apicales comparando 3 softwares específicos de marcas (Canon, Siemens, y Fujifilm) y 6 independiente del fabricante (GE, Philips, US2.AI, Caas Qardia, Medis,) incluyendo uno totalmente automatizado por IA.

El diseño ya nos enseña algo a considerar en la valoración de los resultados: es una comparación excelente “idílica” para tratar de excluir “efecto software/máquina”. Está organizado para minimizar ruido fisiológico y técnico. Los técnicos que lo realizan son expertos, está la ayuda añadida de los especialistas de aplicaciones de cada fabricante que optimizan los ajustes para el calculo. El lector de las imágenes es único y muy entrenado, y se limita a la intervención manual (se excluyen data sets si exigen demasiadas correcciones). Todo esto reduce la variabilidad y tiende a reflejar condiciones ideales, no la heterogeneidad del seguimiento real (distintos operadores, meses de intervalo, calidades de estudio variables) del mundo real.


¿Qué encontraron? La mejora existe, pero el problema no desaparece

En condiciones muy controladas, el trabajo muestra que el SGL se ha vuelto más comparable dentro de softwares modernos. Entre esos sistemas, las medias quedan muy próximas, con una diferencia máxima < 1 punto de strain. Pero esa “armonía” no es universal.

Cuando se incluyen todos los softwares evaluados (no solo los actuales), reaparecen discrepancias relevantes: la máxima diferencia inter-vendedor alcanza a 4,9 puntos en mid-/full-wall y a 1,9 puntos en endocardio. Es decir, según el sistema de postproceso, el valor puede separarse varios puntos sin que el paciente haya cambiado. En reproducibilidad test–retest, el SGL tiene un margen de variación apreciable (errores relativos en torno a 5–12% según software).

Lo más práctico e importante es el cambio mínimo detectable con la misma plataforma, un cambio real suele requerir ~2,0–2,9 puntos; si se cambia de marca/software durante el seguimiento, el umbral sube hacia ~3,9 puntos.


Lectura crítica: por qué las “buenas noticias” no quitan la prudencia

Seguimos siendo críticos por cuatro motivos muy sencillos:

  • El algoritmo sigue mandando.
    Dos softwares distintos pueden dar SGL diferentes con el mismo eco. Eso significa que a veces estamos comparando cambios de software más que cambios del miocardio.
  • No todos miden lo mismo cuando dicen “mid/full-wall”.
    Unos equipamiento analizan mid-wall, otros un promedio transmural.
  • El estudio se realiza en un “escenario idílico” en “el mejor de los mundos“ que se corresponde con el día a día: Expertos, apoyo técnico, buena calidad, intervalos cortos entre estudios… En la práctica diaria hay más ruido (operadores distintos, peor ventana, meses entre estudios).
  • No hay un “gold standard” absoluto.
    La referencia es un promedio de varios softwares clínicos; útil, pero no resuelve la validez absoluta del número.


Mi mensaje final

  • El SGL es sobre todo una herramienta de seguimiento dentro de un mismo eco y paciente, no es por tanto un idioma universal. La prioridad es mantener misma máquina/(no misma compañia) mismo software y misma capa.
  • El SGL no debe presentarse como “la verdad” frente a EF, sino como un complemento que añade sensibilidad en contextos concretos, siempre bajo un adecuado control metodológico.