El tabique ventricular tiene una morfología curvilínea y se puede dividir en cuatro zonas por puntos de referencia anatómicos en el ventrículo derecho: porción muscular, porción perimembranosa, subvalvular o infundibular.
Las secuencias cine (sangre blanca) sobre eje corto y cuatro cámaras son las que mejor permiten valorar el septo interventricular (Figura 56).

Figura 56. Ejemplo de comunicación interventricular de tipo perimembranoso con mecanismo de cierre aneurismático.

