Recordemos:
- Los protones son como pequeños imanes.
- Al meterlos en un imán, se alinean en paralelo o antiparalelo.
- Prefieren el estado de menor energía, paralelo; por eso hay más protones en esta posición.
- Los protones se mueven como una peonza: precesan.
- La frecuencia de precesión depende de la intensidad del campo magnético.
- Los protones que están orientados en direcciones opuestas se cancelan unos a otros: como hay más protones en paralelo al campo magnético del imán, se crea un momento magnético paralelo al campo principal.
- Al enviar un pulso de radiofrecuencia con la misma frecuencia de precesión que los protones, estos “resuenan”, hay una trasferencia de energía: se sitúan más protones en antiparalelo y los hace precesar sincrónicamente.
- Al interrumpir el pulso: vuelve a aumentar la magnetización longitudinal, T1.
- Disminuye la magnetización trasversal T2.
- Estos tiempos son independientes el uno del otro para cada tejido.

