La disnea es la sensación subjetiva de falta de aire.
La actividad respiratoria se hace consciente, penosa y angustiante. En el paciente con disnea la gran pregunta siempre es si la causa es cardiaca o respiratoria, y siempre se debe valorar la posibilidad de que el paciente tenga insuficiencia cardiaca.
Las principales pistas son la historia de cardiopatía previa, el patrón clínico de disnea de esfuerzo progresiva asociada a intolerancia al decúbito y edemas y los signos de hipertensión pulmonar postcapilar en la radiografía de tórax (Tabla).
Una herramienta muy útil que se ha incorporado a la clínica en los últimos años es la medición en el laboratorio del péptido natriurético auricular (en sus diferentes variantes, como BNP, pro-BNP, etc.), que se produce en la aurícula cuando la presión aumenta, lo que ocurre en la insuficiencia cardiaca y no en la respiratoria. En un paciente con disnea una medición de BNP normal descarta la insuficiencia cardiaca (es parecido a lo que ocurre en el TEP con el dímero-D).
Por supuesto que existe una larga lista de causas potenciales de disnea en el diagnóstico diferencial. Algunas de ellas se recogen en la Tabla.
| Diagnóstico diferencial en pacientes con disnea | ||||
| Aguda | Pulmonar | Cardiaca | Metabólica | Hematológica |
| Asma | Asma | Isquemia | Acidosis | Anemia |
| Neumonía | EPOC | Insuficiencia cardiaca | Hipercapnia | Hemoglobinopatías |
| Edema de pulmón | Fibrosis | Valvulopatías | Sepsis | |
| Neumotórax | Neumonía | Miocardiopatías | ||
| TEP | Aspiración | Constricción | ||
| Acidosis | Derrame pleural | Taponamiento | ||
| Distrés | Arritmias | |||
| Ataque de pánico | ||||

