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Diagnóstico no invasivo de la amiloidosis cardíaca por transtirretina mediante patrones típicos de realce tardío con gadolinio en resonancia magnética cardiaca y cadenas ligeras

El diagnóstico diferencial de la amiloidosis cardiaca (AC) es crucial para identificar su causa y tratamiento adecuado. Este artículo revisa la propuesta de un algoritmo que combina patrones típicos de realce tardío gadolinio (LGE) en resonancia magnética cardiovascular (CMR) y biomarcadores de cadenas ligeras para diagnosticar la amiloidosis por transtirretina (ATTR). ¿Es útil la resonancia y seguirán siendo necesarias las biopsias endomiocárdicas? Analizamos las implicaciones de estos hallazgos, y su relevancia en el contexto actual del manejo de la amiloidosis cardiaca.

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Lo mejor de la literatura en Cardio RM

Luis Eduvigis González Cáceres

Asunción, Paraguay.


Antecedentes

La amiloidosis cardíaca (AC) es una enfermedad progresiva caracterizada por el depósito de fibrillas de amiloide en el miocardio, lo que conduce a disfunción diastólica, insuficiencia cardíaca y arritmias. La amiloidosis es la causa más común de miocardiopatía restrictiva fuera de las zonas tropicales. La lesión cardíaca se produce debido al depósito intersticial generalizado de material proteínico en todo el miocardio, que causa atrofia por presión de las fibras miocárdicas adyacentes. El depósito intramural en las arterias coronarias provoca engrosamiento de las paredes vasculares, estrechamiento luminal y, potencialmente, oclusión arterial. Con el tiempo, estos cambios provocan engrosamiento de las paredes ventriculares (y auriculares) y reducción de la distensibilidad ventricular, deterioro del llenado diastólico y, finalmente, insuficiencia cardíaca diastólica (1).

Esta patología representa un desafío diagnóstico debido a su presentación clínica inespecífica y su similitud con otras formas de cardiomiopatía. La forma más común, la amiloidosis por transtirretina (ATTR), puede ser hereditaria (ATTR h) o adquirida senil (ATTR wt).

La amiloidosis por transtiretrina hereditaria es la forma hereditaria de ATTR es causada por mutaciones genéticas en el gen de TTR que incrementan la probabilidad de que los tetrámeros se disocien en monómeros de TTR poco estables conformacionalmente y propensos a la agregación en fibrillas amiloides que pueden acumularse en el corazón, nervios u otros tejidos. Se conocen más de 120 mutaciones en TTR y existe una correlación genotipo-fenotipo que determinará si se desarrollará compromiso cardíaco o neurológico (1). Aunque es una enfermedad rara, es endémica en ciertas regiones geográficas y algunas mutaciones específicas generan principalmente afectación cardíaca (3,4).

Los síntomas clínicos de la enfermedad hereditaria se parecen mucho a los de la ATTR adquirida senil (ATTR-wt), pero se observa un mayor deterioro neurológico en la variante ATTR-h, caracterizada por una polineuropatía sensitivo-motora simétrica y ascendente. Además de eso se presentan diferentes niveles de disfunción autonómica como hipotensión ortostática, incontinencia urinaria, dificultades de erección y desmayos ortostáticos (5).

La amiloidosis por transterina “tipo salvaje” (ATTR-wt), es tradicionalmente conocida como amiloidosis cardíaca senil en referencia a su inicio tardío (>80 años), aunque también puede manifestarse a edades más tempranas como los 60 años aproximadamente. Esta forma de amiloidosis cardíaca es probablemente la más común (excluyendo las causadas por cadenas ligeras y las de origen inflamatorio), entre las más de 30 proteínas que pueden formar fibrillas de amiloide y acumularse en el organismo. Aunque aún no se comprendan completamente las razones por las cuales la proteína TTR se vuelve inestable y propicia su agregación en el cuerpo humano, al parecer existe una relación directa entre este proceso y el envejecimiento (4,6).

En la ATTR, donde la precisión y sensibilidad de la cintigrafía usando pirofosfato u otro compuesto fosfonado son altas, se realiza una biopsia solo en 2 circunstancias: si la técnica no está disponible en el área o si la cintigrafía muestra resultados negativos para 99Tc-PyP y una fuerte sospecha diagnóstica de ATTR se encuentra en consideración. (8,9). Históricamente, el diagnóstico definitivo requería una biopsia endomiocárdica, un procedimiento invasivo con riesgos asociados, como hemorragias o perforación cardíaca. Sin embargo, en los últimos años, los avances en las técnicas de imagen cardíaca, particularmente la resonancia magnética cardiovascular (CMR) y la gammagrafía con 99mTc-PyP, han permitido un diagnóstico no invasivo más preciso (10). La apariencia de las miocardiopatías restrictivas en la RM como grupo ha sido bien documentada. Los hallazgos comunes son similares a los de la ecocardiografía, incluyendo engrosamiento concéntrico de la pared ventricular izquierda, reducción de la función sistólica con disminución de la fracción de eyección, restricción del llenado diastólico y dilatación auricular sin dilatación ventricular asociada. La fracción de eyección reducida suele ser útil para diferenciar las miocardiopatías restrictivas de las miocardiopatías hipertróficas, que suelen asociarse con una fracción de eyección normal o incluso aumentada (11,19).

Avances en la CMR la han convertido en una herramienta esencial para el diagnóstico de la amiloidosis cardíaca. Esta técnica permite evaluar la estructura y función cardíaca de manera no invasiva, proporcionando información detallada sobre la morfología del miocardio, la presencia de fibrosis y la carga de amiloide. La CMR ha sido particularmente útil debido a su capacidad para detectar patrones específicos de realce tardío de gadolinio (LGE) y cuantificar el volumen extracelular (ECV), ambos indicativos de depósitos de amiloide (12,18).

El LGE es una técnica de CMR que utiliza contraste de gadolinio para identificar áreas de fibrosis o infiltración en el miocardio. En la AC, el patrón típico de LGE es el realce subendocárdico difuso, que afecta a ambos ventrículos. Este patrón es altamente específico para la AC y puede ayudar a diferenciarla de otras cardiomiopatías, como la miocardiopatía hipertrófica o la miocarditis. Sin embargo, la interpretación de los patrones de LGE puede ser compleja y requiere experiencia.

La presencia de LGE en la amiloidosis cardíaca ha sido reportada anteriormente por Perugini et al (12). Estos autores describieron la resonancia magnética cardiovascular de un grupo específico de 21 pacientes diagnosticados con amiloidosis cardíaca y encontraron LGE en 16 de los 21 pacientes sin una relación clara entre el LGE y las características clínicas funcionales o histológicas. En el mismo año, Maceira et al. (11) publicaron los hallazgos de CMR en un grupo seleccionado de 29 pacientes que cumplían criterios ecocardiográficos para la presencia de una enfermedad cardíaca por infiltración en el contexto confirmado de una enfermedad sistémica por depósito. Durante este estudio se modificó el procedimiento de resonancia magnética cardiovascular debido a la observación de un comportamiento inusual en la distribución del gadolinio en estos pacientes. Hubo evidencia de lesiones por realce tardío en 20 de los 29 pacientes evaluados y el patrón era predominantemente subendocárdico y global en todos los casos. Vogelsberg et al. (14) describen la correlación entre el LGE-CMR y la biopsia cardíaca en un grupo de 33 pacientes con insuficiencia cardíaca diastólica combinada con hipertrofia miocárdica (n = 24) y/u otras afecciones frecuentemente asociadas con amiloidosis cardíaca (n = 18). A diferencia de informes previos de LGE en pacientes con amiloidosis cardíaca conocida, este estudio describe una experiencia extraída de la práctica clínica habitual y compara el rendimiento diagnóstico del LGE-CMR con la biopsia.

Además, en algunos casos, el realce puede ser menos evidente o presentarse de manera atípica, lo que dificulta el diagnóstico. Estudios previos, como el de Fontana et al. (2015), demostraron que los patrones de LGE en CMR tienen un valor pronóstico significativo en pacientes con amiloidosis cardíaca (17).


Figura 1. Patrones de realce tardío: a) Secuencia de realce tardío sin captación significativa de contraste. b) Secuencia de realce tardío con captación subendocárdica y transmural.


El mapeo T1 nativo es otra herramienta no invasiva de la resonancia magnética para evaluar la composición del miocardio sin necesidad de contraste. El mapeo T1 nativo mide el tiempo de relajación longitudinal del miocardio sin contraste, que está prolongado en la AC debido a la infiltración de amiloide. El tiempo de relajación longitudinal aumenta notablemente en presencia de fibrosis intersticial siendo el caso más extremo la CA. Su valor normal aproximado es 960 ± 30 ms (equipo de 1,5 Teslas). Recientemente se han descrito que valores sobre 1164 ms tienen un valor predictivo positivo de 98%, mientras que valores menores a 1036 ms tienen un valor predictivo negativo de 98% (30). Esto es relevante en CA porque permite hacer diagnóstico sin gadolinio en pacientes con insuficiencia renal (19).

Otras técnicas de CMR, como el cálculo del volumen extracelular (VEC), han demostrado ser útiles para cuantificar la carga de la amiloidosis en el miocardio. El volumen extracelular en resonancia magnética cardiovascular se calcula utilizando imágenes con mapeo T1 nativo y post-contraste, junto con el hematocrito del paciente. El VEC estima la proporción de tejido extracelular en el miocardio, que aumenta en la AC debido al depósito de amiloide. Este cálculo permite estimar la fracción de volumen del miocardio ocupado por el espacio extracelular, lo cual es útil para detectar fibrosis difusa, infiltración por amiloidosis cardíaca, entre otras patologías.

Estas técnicas complementarias pueden mejorar la precisión diagnóstica y proporcionar información pronóstica adicional. Sin embargo, la falta de estandarización en la adquisición e interpretación de las imágenes sigue siendo un desafío en la práctica clínica (11,19).


Figura 2. Evaluación a nivel septal y pared medio lateral realizada en secuencia T1 mapping.


Otra herramienta utilizada en el esquema diagnóstico de la AC es la medicina nuclear donde las técnicas de la tomografía de emisión de positrones (PET) y la tomografía computada por emisión de fotón único (SPECT) son las que se encuentran a disposición. El PET ofrece una mayor sensibilidad y precisión que la tomografía computada por emisión de fotón único. Tiene una resolución en tiempo y espacio más alta que la SPECT. El SPECT está diseñado para detectar fotones gamma, mientras que PET se basa en la detección de positrones.

El SPECT es una técnica de imagen que ha ganado relevancia en el diagnóstico de la AC. SPECT amiloide es una técnica de imagenología que utiliza un marcador radiactivo para detectar la amiloidosis y se puede utilizar para estudiar la amiloidosis cardiaca por depósito de transtirretina. El SPECT tiene una alta sensibilidad y especificidad para la ATTR, especialmente en combinación con la CMR (20).

Su alcance de distribución es mayor que el del PET. El cintigrafía con 99mTc-PYP es una técnica de imagen molecular que se utiliza para diagnosticar amiloidosis cardíaca. Se puede realizar con imágenes planares y SPECT gatillado (27,28).


Figura 3. Imágenes planares con 99mTc-PYP mostrando captación cardíaca intensa y difusa.

Figura 3. Imágenes planares con 99mTc-PYP mostrando captación cardíaca intensa y difusa.


A todos estos métodos diagnósticos disponibles en la actualidad se le suman los biomarcadores. Los biomarcadores séricos han ganado relevancia en el diagnóstico y pronóstico de la amiloidosis cardíaca. Y entre los más utilizados se encuentran las cadenas ligeras (LC), la troponina de alta sensibilidad y el péptido natriurético tipo B (BNP) o su precursor N-terminal (NT-proBNP).

Las cadenas ligeras son proteínas producidas por las células plasmáticas y están elevadas en la amiloidosis AL. La medición de las LC en suero es esencial para diferenciar la ATTR de la AL, ya que los niveles normales de LC apoyan el diagnóstico de ATTR. Además, la relación entre las cadenas ligeras kappa y lambda puede ayudar a identificar trastornos de células plasmáticas subyacentes.

La troponina es un marcador de daño miocárdico y está elevada en la AC debido a la toxicidad directa del amiloide en las células cardíacas. Los niveles elevados de troponina se asocian con un peor pronóstico en pacientes con AC.

El N-terminal pro-péptido natriurético (NT-proBNP ) es un marcador de estrés cardíaco y está significativamente elevado en la AC debido a la disfunción diastólica y la sobrecarga de volumen. Los niveles elevados de NT-proBNP se correlacionan con la gravedad de la enfermedad y el pronóstico.

La combinación de estos biomarcadores con técnicas de imagen no invasivas, como la CMR y el SPECT, podría mejorar la precisión diagnóstica. Trabajos previos han establecido el papel de la CMR y los biomarcadores séricos en el diagnóstico de la amiloidosis cardíaca. Por ejemplo, el trabajo de Karamitsos et al. (2013) demostró que la CMR puede detectar cambios tempranos en el miocardio asociados con la amiloidosis, mientras que el estudio de Banypersad et al. (2013) destacó la importancia de la cuantificación del ECV (21,22). Este avance es particularmente relevante en el contexto de terapias emergentes, como los estabilizadores de transtirretina y los silenciadores de ARN, que requieren un diagnóstico temprano y preciso para ser efectivos (31,32).

A pesar de los avances en el diagnóstico no invasivo, la AC sigue siendo una enfermedad subdiagnosticada y mal entendida. La falta de conciencia entre los médicos y la presentación clínica inespecífica contribuyen a un retraso en el diagnóstico. Además, la interpretación de las imágenes y los biomarcadores requiere experiencia y estandarización. Un desafío es el acceso a técnicas avanzadas de imagen, como la CMR y la SPECT, que no están disponibles en todos los centros médicos. Esto limita la capacidad de diagnosticar y manejar adecuadamente a los pacientes con AC, especialmente en áreas rurales o de bajos recursos. También la escasa formación médica en algunas regiones podría ser uno de los motivos por los que la AC es subdiagnosticada, puesto que existe una escasez de comprensión sobre cómo se manifiesta y las herramientas de diagnóstico entre los médicos generales y cardiólogos.

La amiloidosis cardíaca es una enfermedad compleja y multifacética que requiere un enfoque diagnóstico integral. Los avances en técnicas de imagen no invasivas, como la CMR y la SPECT, junto con la medición de biomarcadores séricos, han revolucionado el diagnóstico y el manejo de la AC. Sin embargo, persisten desafíos, como la falta de estandarización y el acceso limitado a tecnologías avanzadas. Se necesitan biomarcadores más precisos para distinguir entre diferentes formas de amiloidosis a pesar de que el NT-proBN y las troponinas son útiles para evaluar el daño cardíaco no son indicativos exclusivos de la amiloidosis cardíaca.


Resumen del trabajo elegido

El estudio de Slivnick et al. (2023) presenta un avance significativo en el diagnóstico no invasivo de la amiloidosis cardíaca por transtirretina. Este trabajo tiene como objetivo validar un enfoque diagnóstico que combina patrones típicos de realce tardío de gadolinio en resonancia magnética cardiovascular con la medición de cadenas ligeras en suero.

Materiales y métodos. Se identificó retrospectivamente pacientes con amiloidosis cardíaca por cadenas ligeras o ATTR confirmada con realce tardío de gadolinio típico y patrón Look-Locker para amiloidosis cardíaca en resonancia magnética cardiovascular en tres centros médicos académicos entre los años 2011 y 2021. Se realizó un análisis integral de cadenas ligeras que incluía cadenas ligeras libres, electroforesis/inmunofijación en suero y orina. La precisión diagnóstica del patrón resonancia magnética cardiovascular típico para la amiloidosis cardíaca en combinación con cadenas ligeras negativas para el diagnóstico de ATTR-CA se determinó tanto en la cohorte completa como en el subconjunto de pacientes con biopsia de tejido invasiva como estándar de oro.

Todos los pacientes fueron escaneados en un escáner de 1,5 Tesla. Las imágenes LGE se realizaron a los 8-15 minutos después de la administración de una dosis estándar de agente de contraste a base de gadolinio de acuerdo con las pautas. El tiempo de inversión (TI) se determinó utilizando la secuencia Look-Locker para identificar el punto de nulidad óptimo del miocardio sano (17). Las imágenes LGE se realizaron utilizando una secuencia de recuperación de inversión de eco de gradiente con reconstrucción de recuperación de inversión sensible a la magnitud y la fase. El volumen extracelular se derivó utilizando el hematocrito del paciente y los valores T1 septales del miocardio medio antes y después del contraste utilizando métodos definidos previamente.

Un patrón típico de LGE se definió como LGE subendocárdico o transmural dentro de miocardio hipertrofiado con afectación circunferencial o que afecta ≥6 segmentos miocárdicos. (Fig 4.)


Figura 4. Patrón típico de realce tardío subendocárdico con afectación circunferencial.

Figura 4. Patrón típico de realce tardío subendocárdico con afectación circunferencial.


El patrón típico Look-Locker se definió como nulidad miocárdica, que ocurre antes o dentro de dos cortes de nulidad del pool sanguíneo en la secuencia de exploración TI. La cinética anormal del gadolinio se incluyó debido a la alta especificidad de este hallazgo para AC y la asociación de LGE circunferencial con otros trastornos, incluida la miocardiopatía no isquémica (22,25). La presencia y extensión de LGE fue evaluada por dos operadores expertos capacitados de Nivel 3, ciegos a los datos clínicos y al subtipo de amiloidosis. La ACAL se definió por la presencia de fibrillas de AL en la biopsia endomiocárdica o en una biopsia extracardíaca con evidencia de afectación cardíaca basada en imágenes cardíacas (4). El diagnóstico de ATTR se realizó mediante biopsia o si había captación de grado ≥2 en las gammagrafías con Tc-PyP en ausencia de una proteína de cadena ligera en un análisis completo de cadenas ligeras en suero y orina.

Se identificó un total de 209 pacientes según los criterios de selección fueron incluidos 147 pacientes (edad 70 ± 11, 76% hombres, 51% negros): los biomarcadores de cadena ligera fueron anormales en 81 (55%) pacientes. Dentro de la cohorte completa, la sensibilidad y especificidad de un patrón LGE típico y Look-Locker CMR y cadenas ligeras para ATTR fue del 73% y 98%, respectivamente. Dentro del subconjunto con subtipo confirmado por biopsia, el algoritmo CMR y de cadena ligera tuvieron una sensibilidad del 69% y una especificidad del 98%. (Fig 5.)


Figura 5. Esquema de representación de criterios de inclusión y desempeño de las vías de diagnóstico CMR y biomarcadores de cadena ligera con el número total de pacientes incluidos en el estudio.

Figura 5. Esquema de representación de criterios de inclusión y desempeño de las vías de diagnóstico CMR y biomarcadores de cadena ligera con el número total de pacientes incluidos en el estudio.


El subtipo de ACAL fue confirmado por un experto en amiloidosis a través de una revisión exhaustiva de la historia clínica electrónica. La ACAL se definió por la presencia de fibrillas de AL en la biopsia endomiocárdica o en una biopsia extracardíaca con evidencia de afectación cardíaca basada en imágenes cardíacas.


Medicina nuclear

En el área de medicina nuclear, en todos los casos las imágenes nucleares fueron revisadas de forma independiente por un cardiólogo nuclear certificado. Además, todos los resultados positivos en imágenes planares se confirmaron en tomografía computada por emisión de fotón único para excluir la posibilidad de un falso positivo de captación del depósito de sangre. Se excluyeron los pacientes con subtipificación amiloide incompleta o no concluyente, aquellos con patrones de LGE atípicos o ausentes y aquellos con calidad de imagen inadecuada.

Un subgrupo de pacientes también se sometió a imágenes nucleares Tc-PyP de acuerdo con las pautas actuales. Se obtuvieron imágenes planares del tórax a las 3 hs. posteriores a la inyección. Además, se realizó típicamente una SPECT para diferenciar la actividad del depósito de sangre de la captación del trazador miocárdico. La gradación de Tc-PyP se definió semicuantitativamente de acuerdo con las pautas de la Sociedad Estadounidense de Cardiología Nuclear por el grado visual de captación miocárdica en relación con la costilla contralateral; la captación de grados 2 y 3 se definió por una captación cardíaca mayor o igual a la captación de la costilla contralateral, respectivamente, a las 3 hs.

La captación también se evaluó cuantitativamente utilizando la relación de intensidad corazón-pulmón contralateral (H/CL), definiéndose como positiva una H/CL ≥ 1,5.

El estudio de Slivnick et al. se centra en la utilidad de los patrones de LGE en CMR y los niveles de cadenas ligeras en suero para diferenciar la ATTR de otras formas de AC, como la amiloidosis por cadenas ligeras.


Resonancia magnética

En el área de resonancia magnética se evaluaron los patrones de LGE, prestando especial atención al realce subendocárdico difuso, que es característico de la ATTR. Además, se realizó un mapeo T1 nativo y se calculó el volumen extracelular para cuantificar la carga de amiloide en el miocardio. Se midieron los niveles de cadenas ligeras kappa y lambda en suero para descartar la presencia de ACAL. Una relación normal de cadenas ligeras y la ausencia de trastornos de células plasmáticas apoyaron el diagnóstico de ATTR.

Los datos se analizaron utilizando pruebas de sensibilidad, especificidad, valor predictivo positivo (VPP) y valor predictivo negativo (VPN). Se realizó un análisis de subgrupos para validar los resultados en pacientes con biopsia confirmatoria. El enfoque propuesto mostró un alto valor predictivo negativo (VPN) para descartar la ATTR, lo que es especialmente útil en la práctica clínica. Un VPN alto significa que, en pacientes con resultados negativos, es muy poco probable que tengan la enfermedad, lo que reduce la necesidad de pruebas adicionales o invasivas.

A continuación, se describen los hallazgos claves en resonancia magnética:

  1. La alta especificidad del patrón de realce subendocárdico difuso en la CMR para ATTR. Definición del patrón de realce subendocárdico difuso: se observa acumulación de gadolinio en la capa interna del miocardio (subendocardio) de forma circunferencial o difusa. El análisis reveló que la sensibilidad fue del 73%, lo cual señala la capacidad del patrón de identificar con precisión a los pacientes con amiloidosis cardíaca por transtirretina. El estudio reveló una especificidad del 98%, lo que indica una gran precisión para excluir otras enfermedades cardíacas cuando no está presente el patrón típico.
  2. Diferenciación de la ATTR frente a otras formas de amiloidosis cardíaca. Uno de los principales desafíos en la práctica clínica es diferenciar la amiloidosis ATTR de la amiloidosis AL, ya que ambas pueden afectar al corazón, pero requieren tratamientos completamente distintos. Se pueden observar las siguientes diferencias en los patrones de LGE entre ATTR y AL:
    1. ATTR: Patrón de realce subendocárdico difuso/circunferencial, con evolución a realce transmural en casos avanzados.
    2. ACAL: Suele presentar un patrón más parcheado y menos específico, con afectación heterogénea del miocardio.


Figura 6. Esquema de realce tardío en resonancia magnética a) estudio normal sin realce, b) realce subendocárdico difuso c) realce parcheado atípico.

Figura 6. Esquema de realce tardío en resonancia magnética a) estudio normal sin realce, b) realce subendocárdico difuso c) realce parcheado atípico.


Figura 7. Imágenes de resonancia magnética cardiovascular con realce tardío con patrones: a) normal, b) realce subendocárdico difuso, y c) con realce parcheado atípico.

Figura 7. Imágenes de resonancia magnética cardiovascular con realce tardío con patrones: a) normal, b) realce subendocárdico difuso, y c) con realce parcheado atípico.


La alta especificidad (98%) del patrón de realce subendocárdico difuso permite identificar con gran precisión ATTR y diferenciarla de la ACAL y otras enfermedades infiltrativas.


Cadenas ligeras

La medición de cadenas ligeras en suero fue fundamental para excluir la ACAL. En pacientes con niveles normales de cadenas ligeras y un patrón típico de LGE, la precisión diagnóstica para ATTR aumentó significativamente.

La combinación de patrones de LGE y niveles normales de cadenas ligeras permitió reducir la necesidad de biopsias endomiocárdicas en el 85% de los casos. Esto representa un avance importante en el manejo de la ATTR-CA, ya que reduce los riesgos asociados con procedimientos invasivos. En un subgrupo de pacientes con biopsia confirmatoria, la especificidad del enfoque propuesto se mantuvo en un 98%, lo que respalda su validez en la práctica clínica. En el estudio, la biopsia de tejido (cardíaca o extracardíaca) confirmó el diagnóstico de amiloidosis cardíaca (CA) en 108 pacientes. (Fig 8.)


Figura 8. Distribución de tipos de amiloidosis en pacientes con biopsias positivas.

Figura 8. Distribución de tipos de amiloidosis en pacientes con biopsias positivas.


De los 108 pacientes con biopsia positiva, el análisis según la presencia de cadenas ligeras fue como se ilustra a continuación: (Fig 9.)


Figura 9. Análisis según presencia o ausencia de cadenas ligeras anormales.

Figura 9. Análisis según presencia o ausencia de cadenas ligeras anormales.


Cuando se analizaron sólo los pacientes con diagnóstico confirmado por biopsia, la combinación de CMR y el análisis de cadenas ligeras mostró una sensibilidad del 69% y una especificidad del 98% para distinguir ATTR de ACAL.


Algoritmo propuesto para manejo de pacientes

El algoritmo propuesto por Slivnick et al. podría integrarse en la práctica clínica como una herramienta de primera línea para el diagnóstico de la ATTR. Sin embargo, su implementación requiere experiencia en la interpretación de imágenes de CMR y acceso a laboratorios especializados para la medición de cadenas ligeras. (Fig 10.)


Figura 10. Algoritmo de manejo en paciente con amiloidosis con presencia de cadenas ligeras.

Figura 10. Algoritmo de manejo en paciente con amiloidosis con presencia de cadenas ligeras.



Discusión

El estudio de Slivnick et al. (2023) presenta un avance significativo en el diagnóstico no invasivo de la amiloidosis cardíaca por transtirretina.

El estudio incluyó a 147 pacientes con sospecha de amiloidosis cardíaca, lo que permitió una evaluación del enfoque diagnóstico propuesto. La cohorte estaba bien caracterizada, con datos clínicos, electrocardiográficos y ecocardiográficos detallados, lo que aseguró que los pacientes cumplieran con los criterios de inclusión y exclusión. Esta selección rigurosa de pacientes es fundamental para garantizar la validez del estudio.

Integración de técnicas de imagen avanzadas y biomarcadores. Una de las principales fortalezas del estudio es la integración de técnicas de imagen avanzadas, como la resonancia magnética cardiovascular con biomarcadores séricos, como las cadenas ligeras. Esta combinación permite un enfoque diagnóstico más completo y preciso, ya que combina la evaluación morfológica y funcional del miocardio con la detección de alteraciones bioquímicas asociadas a la enfermedad.

Reducción de biopsias endomiocárdicas. El estudio demostró que la combinación de patrones de realce tardío con gadolinio en resonancia magnética cardiovascular y la medición de los niveles normales de cadenas ligeras permitió reducir la necesidad de biopsias endomiocárdicas en el 85% de los casos. Esto es particularmente relevante, ya que las biopsias son procedimientos invasivos y conllevan riesgos.

Validación en subgrupos. El estudio incluyó un análisis de subgrupos con pacientes que tenían biopsia confirmatoria, lo que reforzó la validez de los resultados. En este subgrupo, la especificidad del enfoque propuesto se mantuvo en un 98%, lo que respalda su aplicabilidad en la práctica clínica.

¿Se podría integrar en la práctica clínica el algoritmo presentado en el trabajo?

Este algoritmo podría permitir a los clínicos generales identificar ATTR sin necesidad de una biopsia, utilizando una combinación de hallazgos en la resonancia magnética cardiovascular y biomarcadores séricos.

¿Qué aspectos necesitan mejorar en este trabajo para una real implementación?

  1. Tamaño de la muestra relativamente pequeño. Aunque el estudio incluyó a 147 pacientes, este tamaño muestral puede considerarse limitado para generalizar los resultados a poblaciones más amplias o diversas. Estudios futuros con cohortes más grandes y variadas podrían proporcionar evidencia más sólida sobre la eficacia del enfoque propuesto.
  2. Falta de estandarización en la interpretación de los patrones de LGE. La interpretación de los patrones de LGE en resonancia magnética cardiovascular puede variar entre centros y radiólogos, lo que afecta la reproducibilidad de los resultados. La falta de estandarización en la adquisición e interpretación de las imágenes es un desafío importante que debe abordarse en futuras investigaciones.
  3. Posible sesgo de selección. El estudio tiene un diseño retrospectivo, lo que introduce el riesgo de sesgo de selección. Los pacientes incluidos en el estudio pueden no ser representativos de la población general con sospecha de AC, lo que limita la generalización de los resultados.
  4. Falta de seguimiento a largo plazo. El estudio no incluyó un seguimiento a largo plazo de los pacientes, lo que limita la evaluación del impacto del enfoque diagnóstico en los resultados clínicos, como la supervivencia y la calidad de vida. Estudios futuros deberían incluir un seguimiento prolongado para evaluar estos aspectos.

¿Qué se necesitaría para su implementación?

A pesar de su utilidad, también el algoritmo no puede aplicarse actualmente en todos los centros de manera inmediata, ya que requiere:

  1. Experiencia en interpretación de CMR: la detección de patrones de realce tardío y los hallazgos en el mapeo T1/T2 requieren radiólogos o cardiólogos especializados en imagen cardiovascular. Se necesita conocimiento avanzado para diferenciar entre fibrosis isquémica, miocardiopatía hipertrofia y amiloidosis.
  2. Acceso a laboratorios especializados: la medición de cadenas ligeras libres (κ y λ) es fundamental para distinguir ATTR de la amiloidosis AL. No todos los hospitales tienen estos estudios disponibles de rutina.
  3. Disponibilidad de equipos de resonancia magnética cardiovascular con secuencias avanzadas: no todas las instituciones cuentan con resonancias de alto campo magnético (1.5Tesla o 3T) y software avanzado cardiovascular para mapeo T1/T2.

La evaluación de la respuesta al tratamiento es difícil debido al problema para medir la progresión de la enfermedad y el impacto de las terapias emergentes en base al cambio en biomarcadores e imágenes, que no siempre se relacionan directamente con la recuperación clínica.

¿En que podría ayudarnos realmente para la práctica clínica?

Podría ser como una opción inicial para:

  1. Diagnóstico temprano y preciso. Un diagnóstico temprano y preciso de la ATTR permite el inicio oportuno de tratamientos específicos, como el tafamidis, que ha demostrado mejorar la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes. El enfoque propuesto facilita este diagnóstico al combinar técnicas de imagen avanzadas de resonancia magnética que hoy en dia cada vez más centros cuentan.
  2. Reducción de costos. La reducción de biopsias y la optimización del uso de técnicas de imagen no invasivas pueden disminuir los costos asociados con el diagnóstico y manejo de la ATTR. Esto es particularmente importante en sistemas de salud con recursos limitados.
  3. Mejora en la calidad de vida de los pacientes. Al reducir la necesidad de procedimientos invasivos y facilitar un diagnóstico temprano, el enfoque propuesto puede mejorar la calidad de vida de los pacientes con ATTR. Los pacientes pueden recibir tratamientos específicos de manera más rápida, lo que puede retrasar la progresión de la enfermedad y mejorar los síntomas.
  4. Integración en guías clínicas. Los resultados de este estudio podrían influir en la actualización de las guías clínicas para el diagnóstico y manejo de la ATTR. La integración de la CMR y los biomarcadores séricos como herramientas de primera línea podría transformar la práctica clínica y mejorar los resultados de los pacientes.
  5. Relevancia en el contexto actual. La ATTR es una enfermedad subdiagnosticada y mal entendida, con una presentación clínica inespecífica que dificulta su identificación temprana. Los avances en técnicas de imagen no invasivas, como la CMR, y en biomarcadores séricos, como las cadenas ligeras, han revolucionado el enfoque diagnóstico de esta enfermedad.

Por el contrario, la interpretación de las imágenes y los biomarcadores requiere experiencia y estandarización. Un desafío es el acceso a técnicas avanzadas de imagen, como la CMR y la SPECT, que no están disponibles en todos los centros médicos. Esto limita la capacidad de diagnosticar y manejar adecuadamente a los pacientes con amiloidosis cardiaca, especialmente en áreas rurales o de bajos recursos.

En resumen, el estudio de Slivnick et al. se alinea con avances tecnológicos y propone un enfoque diagnóstico integral aun en evolución que combina lo mejor de ambas herramientas. Este enfoque presenta una mejora la precisión diagnóstica, y también reduce la necesidad de procedimientos, lo que es especialmente relevante en el contexto actual de la medicina personalizada y centrada en el paciente.

A pesar de sus limitaciones, este estudio sienta las bases para futuras investigaciones que exploren la integración de técnicas de imagen avanzadas y biomarcadores en el diagnóstico y tratamiento de la ATTR. La implementación de este enfoque en la práctica clínica podría transformar el manejo de esta enfermedad, mejorando los resultados de los pacientes y reduciendo los costos asociados con el diagnóstico y tratamiento.


Conclusión

La resonancia magnética cardiovascular con realce tardío de gadolinio y sus patrones en conjunto con la medición de cadenas ligeras son herramientas clave para el diagnóstico no invasivo de la amiloidosis cardíaca por transtirretina, pudiendo reducir la necesidad de biopsias endomiocárdicas.


Abreviaturas

  • AC: Amiloidosis cardíaca
  • ACAL: Amiloidosis cardíaca por cadenas ligeras de inmunoglobulinas
  • ATTR: Amiloidosis cardíaca por transtirretina
  • ATTR h: Amiloidosis cardíaca por transtirretina hereditaria
  • ATTR wt: Amiloidosis cardíaca adquirida wild-type.
  • CMR: Resonancia magnética cardiovascular
  • LGE: Realce tardío con gadolinio
  • NT-proBNP: N-terminal pro-péptido natriurético
  • PET: Tomografía por emisión de positrones
  • SPECT: Tomografía computada por emisión de fotón único
  • Tc-PyP: Tomografía computada con pirofosfato de tecnicio-99m
  • VPN: valor predictivo negativo
  • VPP: valor predictivo positivo


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