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Con la colaboración de Grupo CTO

Casos

La válvula aórtica cuadricúspide (VAoC) es una enfermedad congénita rara. Sin embargo, el empleo masivo de la ecocardiografía Doppler hace que su detección sea más frecuente. La incidencia de esta malformación congénita es muy baja y su principal complicación es la insuficiencia aórtica. Se presenta una revisión a propósito de tres casos.


El angiosarcoma cardíaco es un tumor primario maligno infrecuente de origen mesenquimal con muy mal pronóstico, que tiende a infiltrar el corazón e invadir las estructuras circundantes. El diagnóstico inicial se realiza habitualmente con ecocardiografía transtorácica y transesofágica, que aportan mucha información como, por ejemplo, extensión, sitio de implantación, tamaño y parámetros hemodinámicos relacionados con la presencia de la masa. El estudio se puede complementar con otras técnicas como la resonancia magnética cardíaca y la tomografía computarizada cardíaca.


Una mujer de 58 años con antecedentes de reemplazo valvular mitral mecánico y anuloplastia con anillo protésico tricúspide desarrolló un cuadro de deterioro de la capacidad funcional y edema de las extremidades inferiores. La ecocardiografía transtorácica mostró dilatación del ventrículo derecho con función sistólica preservada e insuficiencia tricúspide (IT) excéntrica grave con un mecanismo poco claro. La ecocardiografía transesofágica confirmó estos hallazgos y reveló una dehiscencia parcial del anillo protésico. La reconstrucción tridimensional en face de la válvula tricúspide permitió la caracterización del defecto y el desarrollo de una estrategia adecuada por el equipo quirúrgico.

Existe evidencia creciente de la presencia de insuficiencia tricúspide residual significativa postoperatoria. La dehiscencia del anillo protésico es un mecanismo infrecuente que eventualmente podría requerir una nueva operación. Por ello, su diagnóstico es relevante y las técnicas novedosas como la ecocardiografía tridimensional pueden ayudar significativamente en la toma de decisiones.


El implante valvular aórtico transcatéter (TAVI) es una opción de tratamiento ya establecida en pacientes con estenosis aórtica severa y elevado riesgo quirúrgico. Actualmente se estudian otras indicaciones en las que puede tener beneficio, como la disfunción de bioprótesis valvulares en pacientes con elevado riesgo de reoperación. En estos casos se realiza el implante percutáneo de una válvula dentro del anillo de la prótesis quirúrgica colocada previamente en un procedimiento denominado valve-in-valve (VIV TAVI). En este artículo se describen dos casos de disfunción de bioprótesis por insuficiencia grave en los que el tratamiento endovascular solucionó el problema clínico.


Las complicaciones mecánicas después de un infarto agudo de miocardio generalmente producen un cuadro muy sintomático que pone en peligro la vida del paciente. Se presenta un caso inusual de un hallazgo por ecocardiografía de doble ruptura cardíaca (ruptura de la pared libre y del septum interventricular) en una paciente totalmente asintomática que había sufrido un infarto de miocardio inferior hacía 5 años.


La fuga paravalvular clínicamente significativa es una complicación grave en pacientes con prótesis valvular. Se presenta el caso de una mujer de 58 años de edad, con leak paravalvular mitral y disnea en mala clase funcional, en la que se realiza un cierre percutáneo con dispositivo oclusor que se complica en el seguimiento con embolización del dispositivo. La ecocardiografía provee información esencial de las características de la dehiscencia, antes y durante el procedimiento, así como en el seguimiento a corto y largo plazo.


Se presenta un caso de insuficiencia cardíaca refractaria a tratamiento médico en paciente pluripatológico con insuficiencia mitral grave por pseudocleft en el que se decide un manejo intervencionista con implante de MitraClip®. Este caso destaca la importancia del manejo multidisciplinar de la insuficiencia cardíaca integrando distintas áreas de la cardiología como la clínica, la imagen avanzada y el intervencionismo percutáneo.


Se presenta un caso de síndrome de Hedinger o cardiopatía por tumor carcinoide metastásico de elevado interés docente porque permite realizar una revisión iconográfica de las características típicas de las valvulopatías asociadas a esta patología con diferentes técnicas de imagen. El síndrome de Hedinger en el síndrome carcinoide ocurre en más de la mitad de los casos y está producido por las sustancias vasoactivas liberadas por el tumor carcinoide que afectan, fundamentalmente, a las válvulas cardíacas derechas (tricúspide y pulmonar), aunque hasta en un 10% de los casos, también puede haber lesión en las válvulas aórtica y/o mitral.


La interrupción del arco aórtico se define por la falta de continuidad anatómica entre la aorta ascendente y la descendente, considerándose una forma extrema de coartación. Generalmente se encuentra asociada con otras anomalías cardíacas, como puede ser el ventrículo derecho de doble salida. El avance tecnológico en cardio-TC ha permitido en los últimos años una gran precisión diagnóstica con mínimo riesgo para el paciente. Se presenta el caso de un neonato de 4 días de vida con diagnóstico de coartación aórtica compleja estudiado mediante cardio-TC junto con una breve revisión bibliográfica del tema.


Una paciente de 38 años acudió a urgencias con dolor torácico. Presentó taquicardia ventricular helicoidal que degeneró a fibrilación ventricular con adecuada respuesta al tratamiento administrado. El cateterismo cardíaco demostró hipocinesia grave de segmentos medios del ventrículo izquierdo, sin lesiones coronarias. El intervalo QTc estaba muy prolongado por lo que se decidió implantar un desfibrilador automático. La paciente se recuperó, pero presentó pericarditis como complicación tardía.


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