fbpx

RETICweb

RETICweb

Con la colaboración de Grupo CTO

Revisiones

La evolución en el intervencionismo estructural percutáneo ha generado un desarrollo paralelo en las técnicas de imagen avanzada. La ecocardiografía en el intervencionismo estructural juega un papel básico en la selección de los pacientes, en la valoración durante el procedimiento y en el análisis inmediato de los resultados y la detección precoz de complicaciones. Las imágenes de fusión eco/fluoroscopia aparecen como una herramienta complementaria en la que dos técnicas con imágenes dinámicas se complementan en una sola imagen con el fin de orientar, disminuir el tiempo de intervención y disminuir las complicaciones.


El transductor de la ecocardiografía intracardíaca se describió por primera vez en 1960(1), aprobado por la FDA en 1997 para la guía de procedimientos de intervención en hemodinámica y electrofisiología. La ecocardiografía intracardíaca es una técnica de imagen que surge como alternativa a la ecocardiografía transesofágica con las siguientes ventajas:

  • No necesita de anestesia general.
  • Proporciona tiempo corto de exploración.
  • Tiene una elevada calidad de imagen.

Su utilidad destaca por la alta resolución de imágenes y la flexibilidad de movimientos del catéter con capacidad de moverse en cuatro direcciones. El sistema consta de una sonda monoplanar con un transductor de 64 elementos de 110 cm de largo y de 8 a 10 Fr con dos anillos móviles que permiten su movilización. Es importante conocer el manejo de la sonda y la organización del laboratorio de hemodinámica para su uso. Existen indicaciones innovadoras, que comprenden usualmente el uso intravascular de la sonda intracardíaca como guía para la fenestración en la disección aórtica tipo A en síndrome de malperfusión, implante de válvula aórtica transcateter, evaluación de endocarditis, en electrodos de sistemas de estimulación eléctrica, biopsia de masas intracardíacas derechas y en la realización de cortocircuitos portosistémicos en pacientes con cirrosis hepática refractaria a tratamiento.

La ecocardiografía intracardíaca, al igual que el resto de las técnicas de imagen cardíaca, sigue evolucionando y recientemente se ha logrado obtener imágenes tridimensionales (3D). La aparición de la sonda 3D permitirá en el futuro mediato una ampliación de sus indicaciones para guiar procedimientos invasivos. Esta técnica de imagen tiene un futuro prometedor, por lo que debe ser del conocimiento de médicos cardiólogos clínicos, ecocardiografistas, cardiólogos intervencionistas y radiólogos intervencionistas.


La válvula aórtica bicúspide (VAB) es la cardiopatía congénita más frecuente y afecta a un 1-2% de la población. Afecta de forma más habitual a varones que a mujeres, con una relación 3:1. A pesar de haberse considerado históricamente una patología de carácter relativamente benigno, un 35% de los individuos con VAB desarrollará a lo largo de la vida complicaciones derivadas como disfunción valvular, endocarditis, aneurisma aórtico o disección aórtica. A pesar de la relevancia de esta patología quedan aún muchos aspectos por dilucidar.

El objetivo de este artículo es mostrar una revisión actualizada de los aspectos básicos de esta patología haciendo hincapié en las últimas novedades relacionadas con su diagnóstico, evolución y complicaciones asociadas desde el punto de vista de la imagen cardíaca.


La hipertrofia ventricular es una condición frecuente en los laboratorios de imagen cardíaca. Dado que es común a múltiples patologías es de gran importancia encontrar claves que permitan reconocer la causa. Aunque no hay datos patognomónicos para cada enfermedad, sí que es posible encontrar alteraciones que, combinadas, harán sospechar una determinada etiología. Para ello, se utilizará la información de la ecocardiografía y de la resonancia magnética cardíaca (cardio-RM). El presente artículo analiza la información disponible en grandes grupos de patología (miocardiopatía hipertrófica, cardiopatía hipertensiva, enfermedades infiltrativas [amiloidosis] y de depósito, con la enfermedad de Fabry como más característica) y el corazón de atleta, dada su importancia en el diagnóstico diferencial con situaciones patológicas.


El abrebocas de localización lateral es un bloque de mordida elástico utilizado por dentistas y cirujanos maxilofaciales para mantener la boca del paciente abierta de forma permanente en todo tipo de procedimientos. El dispositivo facilita el paso de la sonda en la ecocardiografía transesofágica y permite realizar el procedimiento de forma más segura. En esta revisión se explica su uso paso a paso.


Los métodos de imagen cardiovascular han significado un avance fundamental en el diagnóstico, evaluación y seguimiento de los pacientes con endocarditis infecciosa. Tanto la ecocardiografía transtorácica como la transesofágica son métodos complementarios en la evaluación de los pacientes con sospecha de endocarditis. La tomografía computarizada y la resonancia magnética cardíacas tienen mayor precisión en el diagnóstico de complicaciones perianulares y complicaciones extracardíacas. La fusión de la tomografía de emisión de positrones con la tomografía cardíaca (PET/TC) o de imagen nuclear SPECT con tomografía (SPECT/TC con leucocitos radiomarcados) aporta una imagen funcional de la inflamación presente en estos pacientes.


La miocardiopatía hipertrófica es la enfermedad genética más frecuente en el mundo. Ha sido asociada con la muerte súbita en uno de cada tres personas jóvenes y deportistas. Su diversidad fenotípica fue estudiada por la ecocardiografía durante años.

La resonancia magnética nos brinda otra visión de esta patología. El estudio de las diferentes hipertrofias, fibrosis, edema miocárdico, el disarray de fibras y cambios morfológicos que ocurren antes de la hipertrofia ventricular son algunos de los aportes que nos brinda el método. La utilización de estos hallazgos hará en un futuro cercano más correcta la toma de decisiones para una prevención primaria en estos pacientes.


Los avances en el diagnóstico precoz y tratamiento del cáncer han permitido reducir la mortalidad de los pacientes, pero el tratamiento del cáncer se comporta como un nuevo factor de riesgo y se asocia a efectos secundarios graves en el sistema cardiovascular. Las técnicas de imagen constituyen una herramienta imprescindible en la monitorización de los tratamientos oncológicos.

El objetivo de un seguimiento protocolizado es facilitar el proceso del cáncer identificando y tratando precozmente las complicaciones cardiovasculares en una fase reversible. Este artículo revisa las indicaciones actuales de las diferentes técnicas de imagen en la monitorización de pacientes con cáncer.