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Manual de Ecocardiografía Básica

Manual de Ecocardiografía Básica

Introducción y definiciones

La disnea es uno de los síntomas cardinales de los pacientes con cardiopatía, pero también de los enfermos con patología respiratoria, de la pared torácica, músculos respiratorios y con ansiedad. En las siguientes páginas veremos como el ecocardiograma nos puede ayudar a distinguir la etiología cardiológica de las demás.

El acto de respirar es único entre el resto de funciones vitales porque está regulado no sólo por centros automáticos localizados en el tronco encefálico sino también por señales voluntarias que se inician en el córtex cerebral. Así, los trastornos en los mecanismos de control respiratorio, en la bomba ventilatoria o en el intercambio de gases conducen a sensaciones de disconfort en la respiración que se suelen referir como disnea por los clínicos. A lo largo de las décadas pasadas se han dirigido muchos esfuerzos para comprender los mecanismos que rodean a estas alteraciones, tanto patofisiológicos, como psicológicos y culturales.

El término disnea se aplica, generalmente, al conjunto de sensaciones que experimentan aquellos individuos que se quejan de una respiración que perciben como desagradable e incómoda. En este sentido muchos autores han ofrecido múltiples definiciones como “respiración difícil, desagradable, forzada o farragosa”, “conciencia del esfuerzo respiratorio”, “la sensación de sentir falta de aire o hambre de aire”, “una sensación desagradable de respirar” o”una conciencia de respirar anormalmente incómoda o desagradable”. Hace unos años la American Thoracic Society propuso una definición más amplia de disnea. La definen como una experiencia subjetiva desagradable para respirar que consta de sensaciones nítidas y diferenciadas que varían en intensidad. La experiencia procede de la interacción entre múltiples factores fisiológicos, psicológicos, sociales y ambientales y puede inducir respuestas fisiológicas y conductuales. La intensidad de los síntomas varía desde la conciencia de una cierta dificultad para respirar hasta un intenso trabajo respiratorio. La disnea puede ocurrir en sujetos normales tras esfuerzos intensos (en sujetos con buena condición física) o en aquéllos poco entrenados con esfuerzos moderados (disnea por falta de acondicionamiento). Por tanto, la disnea debe considerarse anormal cuando ocurre en reposo o con niveles de actividad física en la que no se espera que aparezca.

La cualidad de la disnea varía con la patología subyacente según se ha comprobado utilizando cuestionarios para disnea en diversas poblaciones. Es de destacar la consistencia de las respuestas en poblaciones diferentes. Así en los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica, enfermedad intersticial pulmonar o debilidad neuromuscular la describen como un inusual o aumentado esfuerzo para respirar. Los pacientes con asma la perciben como opresión torácica. Por último, los pacientes con insuficiencia cardiaca la describen preferentemente como sensación de falta de aire, “hambre de aire” o sofocación. Estas percepciones se asocian con mecanismos subyacentes. Así, el esfuerzo aumentado para respirar se relaciona con órdenes motoras centrales en respuesta a sobrecarga mecánica, la sensación de opresión depende de la estimulación de receptores pulmonares inducida por broncoconstricción y el “hambre de aire” con aumento en el esfuerzo respiratorio mediado por quimiorreceptores.

En los pacientes con disnea de causa cardiaca, esta se asocia con más frecuencia y está causada por congestión pulmonar (por ejemplo en el fallo ventricular o la estenosis mitral sintomática). El edema intersticial y alveolar hace más rígidos los pulmones y estimula la respiración al activar los receptores “J” del pulmón así como los quimiorreceptores por alteraciones en las presiones parciales de O2 y CO2. La disnea cardiaca puede ser también, aunque con menos frecuencia, secundaria a bajo gasto sin ingurgitación pulmonar.

En los siguientes apartados, con fines expositivos dividiremos las posibles causas en agudas y crónicas y se analizará la utilidad del ecocardiograma en las mismas. La Tabla 1 enumera las causas más importantes de disnea aguda y crónica.

Tabla 1. Causas de disnea aguda y crónica.
Disnea aguda
• Edema de pulmón.
• Asma.
• Lesión de la pared torácica y estructuras intratorácicas.
• Neumotórax espontáneo.
• Embolia de pulmón.
• Neumonía.
• Síndrome de distrés respiratorio agudo.
• Derrame pleural.
• Hemorragia pulmonar.
Disnea crónica
• Enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
• Insuficiencia cardiaca izquierda.
• Fibrosis difusa intersticial.
• Asma.
• Derrame pleural.
• Enfermedad pulmonar tromboembólica.
• Disnea psicógena.
• Anemia severa.
• Estenosis traqueal postintubación.
• Desórdenes de hipersensibilidad.

Asma e insuficiencia cardiaca izquierda son causas crónicas en exacerbaciones paroxísticas.