fbpx

Lo mejor de la literatura en...

Cardio RM

Las arritmias ventriculares frecuentes y complejas se asocian con desenlaces severos, y en ocasiones fatales, como la muerte súbita de origen cardíaco. La identificación del sustrato arritmogénico en pacientes con arritmias ventriculares mediante métodos no invasivos como la ecocardiografía transtorácica no logra el diagnóstico de la cardiopatía estructural que es el sustrato de las arritmias ventriculares en un gran número de pacientes por lo que es necesario acudir a un método no invasivo confiable, seguro, con alto poder diagnóstico. La resonancia magnética cardíaca por su alta precisión en la obtención de imágenes cardíacas y con el poder de caracterización tisular es un método que podría identificar en un porcentaje mayor que la ecocardiografía la presencia de cardiopatía en pacientes con arritmias ventriculares.


La Miocardiopatía Hipertrófica (MCH) es una enfermedad cardíaca genética común, se trasmite con un patrón autosómico dominante de penetración incompleta, su prevalencia se estima en más de 1 por 500 habitantes. Se caracteriza por una amplia variabilidad en su presentación fenotípica y clínica. La hipertrofia puede afectar cualquier segmento del ventrículo izquierdo (VI), principalmente los segmentos anteroseptales con obstrucción de tracto de salida del VI, afectando con menos frecuencia los segmentos medioventriculares, apicales y el ventrículo derecho (VD).
Las presencia de arritmias ventriculares asociadas o no a muerte súbita cardíaca (MSC) son frecuentes en la MCH, en los pacientes que las presentan la terapia con cardiodesfribiladores implantable (DAI) ha demostrado beneficio en la reducción de MSC.
Los criterios de estratificación de riesgo de MSC en pacientes con MCH están basados en algoritmos propuestos por la Asociación Americana de Cardiología, Colegio Americano del Corazón y la Sociedad Europea de cardiología, sin embargo estos presentan cierto grado de discordancia en la correcta estratificación de riesgo de MSC.
La Resonancia Magnética Cardíaca (RMC), como técnica de imágenes cardíacas con una alta resolución espacial, temporal y caracterización de tejido, se ha posicionado como herramienta diagnóstica, pronóstico y de seguimiento en pacientes con MCH. Queda por evaluar su verdadero papel clínico en la detección de los pacientes con MCH y alto riesgo de MSC que se beneficiarían de la terapia con DAI.


La amiloidosis es una enfermedad sistémica producida por el depósito extracelular de fibrillas de proteínas anormales e insolubles en distintos órganos ocasionando la alteración de su morfología y de su función. Existen diferentes tipos de amiloidosis, siendo las más frecuentes la amiloidosis AL y la ATTR. En ambas la afectación cardiaca va a ser la determinante del pronóstico en estos pacientes. Clásicamente el diagnóstico de esta patología requería el uso de técnicas invasivas, sin embargo, la mejoría de las técnicas de imagen ha cambiado de forma radical este escenario. La técnica de imagen inicial es la ecocardiografía, si bien, en los últimos años, el desarrollo de otros técnicas como la gammagrafía y la resonancia magnética cardiaca ha mejorado el manejo de esta entidad. En la actualidad disponemos de diferentes parámetros no invasivos, derivados de las técnicas de imagen, que nos permiten hacer una estratificación pronostica de estos pacientes, sin embargo, presentan limitaciones lo que hace necesario el estudio de otros parámetros que nos sean válidos para estos fines y así mejorar el abordaje que hacemos con los afectos por esta patología, especialmente en una época en la que han aparecido nuevos tratamientos y procedimientos capaces de modificar el curso de la enfermedad.


La amiloidosis sistémica (AS) comprende un grupo raro y potencialmente fatal de enfermedades causadas por el depósito de sustancia amiloide en órganos y tejidos. El compromiso miocárdico es el principal marcador de morbilidad y mortalidad de esta población. La biopsia endomiocárdica es considerada el estándar de referencia, pero es raramente utilizada por su naturaleza invasiva. La cardio resonancia magnética (CRM) con gadolinio es considerada la técnica de imagen de elección para identificar amiloidosis cardíaca (AC), pero su uso puede verse limitado por la presencia de disfunción renal o puede ser no concluyente ante patrones de realce tardío de gadolinio (RTG) atípicos. La CRM sin contraste ha sido recientemente incorporada a la práctica clínica. Los mapas de T1 han surgido como una técnica alternativa potencialmente útil para el diagnóstico de AC. 


El diagnóstico temprano de rechazo agudo del injerto en pacientes con trasplante cardíaco es de suma importancia y hasta el momento el estándar de oro para su diagnóstico es la biopsia endomiocárdica (BEM). El principal objetivo de este trabajo prospectivo fue evaluar la eficacia de la resonancia magnética cardíaca (RMC) multiparamétrica para la detección del rechazo agudo de aloinjerto cardíaco (RAAC). Se realizó análisis tanto de T2 miocárdico como del volumen extracelular (VEC) mediante T1 mapping, observándose que la combinación del T2 miocárdico y el VEC tiene gran potencial como un biomarcador tisular no invasivo para RAAC, pudiendo ser en un futuro un complemento y eventual reemplazo de la BEM.


La estenosis aórtica severa en una enfermedad con una alta mortalidad si no es tratada a tiempo. Son muchas las discusiones basadas en cuál es el momento justo de su intervención. Como sabemos, hoy en día la presencia de sintomatología representa la indicación con mayor aceptación de reemplazo valvular, la cual también nos marca un estadio avanzado de la enfermedad, donde ya se detectan cambios en la morfología ventricular como así también en su funcionamiento. En los últimos años se ha trabajado sobre diferentes marcadores clínicos, químicos e imagenológicos que nos permitan adelantarnos a la toma de decisiones con el fin de mejorar el pronóstico de nuestros pacientes post intervención valvular. En este estudio “Volumen Extracelular Miocárdico en pacientes con estenosis aórtica” se investigó en forma multicéntrica la asociación entre las medidas basadas en el volumen extracelular miocárdico (VEC) por medio de T1 mapping con resonancia magnética cardiaca y las características clínicas, los marcadores de descompensación del VI y los resultados clínicos posteriores a la intervención valvular.


La insuficiencia tricúspide funcional significativa es una valvulopatía cuyo manejo todavía sigue siendo un difícil. Tanto el manejo conservador con tratamiento médico como la intervención sobre la misma tienen un pronóstico similar, con la mayor mortalidad operatoria como valvulopatía aislada. Poco a poco se están desarrollando técnicas percutáneas de intervención que buscan una reducción de esta morbimortalidad. No obstante, para un adecuado manejo es fundamental una correcta cuantificación. No sólo para establecer el grado de insuficiencia tricuspídea, sino para determinar el momento idóneo de la intervención valorando el tamaño y función ventricular derecha y la presencia o no de hipertensión arterial pulmonar. La determinación de la severidad sigue siendo difícil, tanto por ecocardiografía bi como tridimensional con múltiples parámetros disponibles. La resonancia magnética cardiaca emerge como técnica de imagen útil para la gradación de la insuficiencia tricúspide y además es la técnica de elección para una pormenorizada valoración de la función ventricular derecha, clave en el pronóstico de estos pacientes.


La miocardiopatía hipertrófica (MCH) es la enfermedad genética cardiaca más frecuente. La muerte súbita cardiaca (MSC) es su complicación más temida; siendo los desfibriladores automáticos implantables (DAI) la terapia más efectiva para evitarla. No obstante, es necesario una correcta identificación de los individuos de alto riesgo de MSC que se beneficiarán de su implante. Existe discusión en cuanto a la capacidad de los modelos de predicción de riesgo para categorizar adecuadamente a los pacientes con MCH. Por lo que, se ha planteado el estudio del realce tardío de gadolinio (RTG) en las resonancias magnéticas cardiacas (RMNC) como instrumento para mejorar esta estratificación del riesgo.


Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la primera causa de muerte en el mundo occidental, dentro de las cuales la cardiopatía isquémica lidera el pódium.

En los últimos años han surgido numerosos estudios en este ámbito, y se han ido desarrollando nuevas herramientas tanto diagnósticas como terapéuticas, extendiéndose en nuestra práctica clínica para mejorar tanto la supervivencia como la calidad de vida de nuestros pacientes, además de servirnos para intentar prevenir posibles eventos secundarios. Al aumentar la esperanza de vida de vida de estos pacientes, aumenta también su complejidad y surge la necesidad de nuevas estrategias de evaluación pronóstica.

La resonancia magnética cardiaca se ha desarrollado exponencialmente en las últimas décadas, volviéndose una prueba indispensable en algunas patologías tanto para diagnóstico como para seguimiento y evaluación pronóstica. En el ámbito de la enfermedad coronaria ha aportado gran valor, además de la detección de isquemia en estudios de perfusión, el realce tardío con gadolinio permite identificar la localización y extensión de la necrosis miocárdica, así como potenciales zonas de recuperación, siendo el estudio de referencia para determinar la viabilidad miocárdica.

Existen múltiples publicaciones sobre la influencia pronóstica de la necrosis transmural postinfarto pero este estudio pretende analizar el impacto pronóstico en cuando a número de escaras miocárdicas.


La miocardiopatía dilatada es una de las principales causas de insuficiencia cardiaca, enfermedad con un pronóstico desfavorable a pesar de los avances terapéuticos actuales. En los pacientes con insuficiencia cardiaca secundaria a un evento isquémico está claramente establecida la indicación de dispositivos para evitar la muerte súbita. Sin embargo, en los pacientes con miocardiopatía dilatada no está tan claro, pues en algunos estudios se ha observado que, en los estratos de más edad, la mortalidad se debe principalmente a causa no cardiaca, por lo que no sería rentable la implantación de desfibriladores(1).

La fibrosis miocárdica está claramente relacionada con el desarrollo de arritmias y de remodelado inverso del ventrículo izquierdo, y por tanto con el pronóstico de esta patología, como se ha demostrado en estudio hispotalógicos(2).

La resonancia magnética cardíaca, a través de las secuencias de realce tardío de gadolinio, permite el estudio de la fibrosis miocárdica, por lo que podría mejorar la estratificación del riesgo de los pacientes con miocardiopatía dilatada(3).


Página 1 de 8