El profesor Miguel Ángel García Fernández comenta un reciente trabajo publicado en el JACC sobre la "Ecocardiografía en la estratificación de los pacientes con síndrome de QT largo", de diciembre de 2020.
Fuente: JACC | Vol. 76 Issue 24 | 2834-2843
El Doctor José Juan Gómez de Diego comenta un trabajo publicado en el JACC Cardiovascular Imaging sobre "Hemodinámica no invasiva con eco en la valoración de los pacientes en shock", de febrero de 2021.
Fuente: JACC Cardioavascular Imaging | Vol. 14 Issue 2 | 321 - 332
El Profesor Miguel Ángel García Fernández destaca los principales avances en Ecocardiografía durante el último año.
Dedicamos una de las páginas de nuestro "Libro de Navidad" para la página más descargada de todo el año 2020. Se trata del documento con las recomendaciones de la SEIC sobre la Logística de Uso de la Ecocardiografía durante la Pandemia de COVID-19.
El virus COVID-19 (SARS-Cov-2) es una cepa de la familia de coronavirus que no se había identificado previamente en humanos. Los coronavirus provocan distintos tipos de procesos patológicos que van desde el resfriado común hasta enfermedades más graves, como insuficiencia respiratoria aguda grave.
La hipertensión Pulmonar es una patología frecuentemente subestimada debido a su comportamiento complejo, por lo cual la sospecha clínica es fundamental para establecer el diagnóstico oportuno y brindar un tratamiento adecuado. La clasificación apropiada de la enfermedad es de vital importancia debido a que cada grupo tiene tratamiento y el pronóstico diferente.
El desarrollo de hipertensión arterial pulmonar en individuos que viven a distinta altura tiene disparidad que van desde las características demográficas, su etiología y parámetros ecocardiográficos, siendo este el método aconsejado para detectar y cuantificar de forma incruenta el grado de aumento de la presión pulmonar, así como las consecuencias de esta en la morfología y función del ventrículo derecho.
La hipertensión pulmonar (HP) es un problema de salud importante a nivel mundial. Hoy en día existe un aumento de la prevalencia de la HP en la población anciana, esta se asocia con un peor resultado en este grupo etario. El diagnóstico definitivo de HP requiere la demostración hemodinámica mediante cateterismo cardíaco derecho; no obstante, es un procedimiento invasivo asociado con morbilidad y mortalidad. Es necesario realizar mayores esfuerzos de investigación global para establecer estrategias diagnósticas y tratamientos preventivos para la HP, especialmente en la población mayor. En comparación con el cateterismo cardiaco derecho, la ecocardiografía Doppler es un método no invasivo, económico y ampliamente disponible, que resulta atractivo no solo como herramienta de detección de HP sino también como método para monitorear la progresión de la enfermedad.
Existe un vertiginoso progreso en el campo de la terapia contra el cáncer. Esto ha permitido una mejoría espectacular en el pronóstico de los pacientes oncológicos. Sin embargo, la resultante cardiotoxicidad inducida por los tratamientos oncológicos tanto tradicionales como innovadores resulta perjudicial en el tiempo. Se plantea la carencia de criterios unificados para definir el daño cardíaco inducido por la terapia oncológica, motivo por el cual, se realiza un estudio clínico, el cual fue denominado “El registro CARDIOTOX”.
El artículo original, describe los criterios convencionales e intenta por medio del estudio realizado, redefinir y protocolizar novedosos criterios que sean acordes con la realidad, los cuales serían de gran utilidad para guiar la práctica clínica de la cardio-oncología para mitigar el daño miocárdico. La imagen cardiaca (Ecocardiografía y RMC) permite tamizar en etapas tempranas y asintomáticas el daño cardiovascular, momento en que la enfermedad es potencialmente reversible y controlable.
Es necesario que el monitoreo de la cardiotoxidad se modifique para una vigilancia más estricta principalmente en los pacientes que representan un mayor riesgo de desarrollar daño miocárdico y disfunción ventricular severa. Es de vital necesidad definir los indicadores en la imagen cardiaca como en biomarcadores con mayor sensibilidad y especificidad para establecer la estrategia preventiva más efectiva.
En el contexto de la pandemia por el nuevo coronavirus COVID-19, la ecocardiografía, por sus características, versatilidad y costo-efectividad es una herramienta básica para la monitorización cardiovascular de pacientes críticamente enfermos. Sin embargo, el contacto estrecho con el paciente que implica la realización de la ecocardiografía puede asociarse con riesgo de contagio. Por esta razón las sociedades científicas han publicado estrategias de prevención para evitar la infección por coronavirus del personal sanitario durante la realización de pruebas de imagen cardíaca. En estas recomendaciones, destaca el uso del “estudio enfocado” como estrategia para limitar el tiempo de exposición del personal de salud y el uso de equipos de protección personal específicos que brinden una adecuada protección durante la realización de los estudios.